Reclamar una deuda
Impagos entre particulares o empresas, facturas pendientes y préstamos no devueltos.
Reclama formalmente e intenta resolverlo antes de ir a juicio.
Un abogado estudia tu caso, redacta el requerimiento y lo envía de forma fehaciente. Si la otra parte responde, gestionamos esa primera respuesta y valoramos el acuerdo.
El burofax es una herramienta legal eficaz para dejar constancia, reclamar y abrir una vía de acuerdo.
Impagos entre particulares o empresas, facturas pendientes y préstamos no devueltos.
Rentas atrasadas, devolución de la fianza, requerimiento previo al desahucio.
Contratos de servicios, obras, compraventas y encargos que la otra parte no cumple.
Pensiones impagadas, incumplimiento del régimen de visitas y acuerdos que no se respetan.
Una vía rápida y económica para resolver el conflicto sin pleito.
Cualquier situación en la que necesites dejar constancia fehaciente de lo que dices y cuándo lo dices.
Nos encargamos de todo el proceso para que el burofax tenga verdadero valor legal y sirva para defender tus intereses.
Nos explicas tu situación por teléfono, WhatsApp o formulario. Sin tecnicismos.
Analizamos la viabilidad de la reclamación y la mejor estrategia para el requerimiento.
Un texto personalizado, claro y con fundamento jurídico, con la cantidad y el plazo bien fijados.
A través de Correos, con certificación de contenido y acuse de recibo.
Si la otra parte responde, analizamos la respuesta y valoramos la solución que más te conviene.
Intervenimos antes de que el conflicto llegue al juzgado: enviamos el requerimiento y tratamos de alcanzar un acuerdo que evite, cuando sea posible, iniciar un procedimiento judicial.
Todo por 149 €
IVA incluidoUna solución rápida, profesional y económica para reclamar, comunicar o proponer un acuerdo. Sabes lo que pagas antes de empezar.
Un burofax es un envío de Correos que acredita a la vez tres cosas: el contenido literal de lo que mandas, la fecha en que lo mandas y la entrega al destinatario, o el intento de entrega si no lo recoge. Esa es la diferencia con un correo electrónico o un WhatsApp: estos prueban que escribiste algo, pero no que la otra parte lo recibiera ni qué decía exactamente.
Por eso se usa como paso previo a casi cualquier reclamación. Un requerimiento bien hecho produce tres efectos jurídicos:
En algunos casos, además, el requerimiento previo no es solo recomendable: condiciona el resultado del pleito posterior. Ocurre, por ejemplo, en los arrendamientos, donde requerir el pago al inquilino con suficiente antelación puede impedir que después enerve el desahucio pagando a última hora.
Cualquiera puede acudir a Correos y enviar un burofax. Lo que no se compra en la oficina de Correos es el contenido, y el contenido es justamente lo que decide si el requerimiento te sirve o se vuelve en tu contra.
En derecho de familia el burofax es la forma habitual de dejar constancia de un incumplimiento antes de acudir al juzgado: una pensión de alimentos impagada, un régimen de visitas que no se respeta o un acuerdo del convenio regulador que la otra parte ignora. En muchos asuntos basta para que la situación se reconduzca; cuando no, ese requerimiento es la prueba de que reclamaste y desde cuándo, y acompaña a la demanda de ejecución o a la solicitud de medidas.
Si tu caso es de separación o divorcio y no sabes por dónde empezar, échale un vistazo a nuestros servicios o escríbenos: la primera consulta es gratuita.
Rellena el formulario y un abogado te responde para estudiar tu burofax. Sin compromiso y sin coste hasta que lo autorices.
¿Prefieres hablarlo? Llámanos al 722 65 46 79 o escríbenos por WhatsApp.
Es un envío de Correos que acredita tres cosas a la vez: el contenido literal de lo que mandas, la fecha en que se envía y la entrega al destinatario (o el intento de entrega si la rechaza o no la recoge). Por eso se admite como prueba en un juicio posterior, a diferencia de un email o un WhatsApp, que solo acreditan que escribiste algo.
Sirve igual. Aunque no haya respuesta, el burofax deja constancia de que reclamaste, interrumpe la prescripción del derecho que reclamas (artículo 1973 del Código Civil) y puede constituir en mora al deudor (artículo 1100), lo que abre la puerta a reclamar intereses. Además, es el paso que un juez espera ver antes de una demanda.
Incluye el estudio jurídico del caso, la redacción personalizada del requerimiento por un abogado, el envío con certificación de contenido y acuse de recibo, y la gestión inicial de la respuesta de la otra parte. Son 149 € con IVA incluido, sin costes añadidos.
Lo habitual es enviarlo en 24 a 48 horas laborables desde que tenemos tu caso y la documentación básica. Si el asunto es urgente, dínoslo al contactar y lo priorizamos.
Sí, cualquiera puede ir a Correos y enviarlo. La diferencia está en el texto: un requerimiento mal redactado puede no interrumpir la prescripción, no dejar clara la cantidad reclamada o el plazo, o incluso reconocer hechos que luego te perjudican. El abogado es quien decide qué se dice, cómo y con qué base legal.
Sí. Es la forma habitual de dejar constancia del impago antes de acudir al juzgado, y en muchos casos basta para que la otra parte se ponga al día. Si no hay respuesta, ese burofax sirve como prueba en la posterior reclamación judicial.
No importa. El servicio es online para toda España: nos cuentas el caso por teléfono, WhatsApp o formulario, y el burofax se envía desde aquí. No hace falta que te desplaces.
Analizamos su respuesta y te explicamos qué significa y qué opciones tienes. Esa gestión inicial va incluida. Si a partir de ahí hay que negociar durante semanas o presentar una demanda, lo valoramos aparte y siempre con presupuesto cerrado antes de empezar.
No. Es un paso previo e independiente. Muchos asuntos se resuelven en esta fase, que es justamente para lo que sirve: intentar un acuerdo antes de que el conflicto llegue al juzgado.
Un abogado se encarga de todo: estudia tu caso, redacta el burofax y lo envía. Cuéntanos tu situación y te decimos si merece la pena.